Introduction >

V. Consideraciones éticas

Las intervenciones de Acción contra el Hambre diseñadas para cambiar el comportamiento se llevan a cabo para mejorar la nutrición y el bienestar de las poblaciones en situación de riesgo, es decir, las personas que pueden estar experimentando angustia y pérdida de empoderamiento. Es importante aplicar el principio de “acción sin daño” para no sacrificar ninguno de los principios éticos de Acción contra el Hambre para lograr sus objetivos.

Existe una fuerte dimensión de género en el comportamiento y en el cambio de comportamiento en las áreas de interés de Acción contra el Hambre. En sociedades con una marcada distribución de funciones y responsabilidades basada en el género, las mujeres y las niñas tienden a ser las que llevan a cabo la mayor parte de los comportamientos esenciales que afectan a la seguridad y el desarrollo de la nutrición infantil.

Por ejemplo, en muchas sociedades las mujeres son juzgadas con firmeza en función de la manera en que cuidan de sus hijos y del bienestar de los mismos, y esto lo sienten personalmente las madres. Esta es una consideración ética importante para los programas de cambio de comportamiento.

La siguiente tabla proporciona algunas recomendaciones de prácticas no éticas de cambio de comportamiento a evitar, con ejemplos. Ha sido adaptada de Behaviour Change Toolkit (People In Need, 2017).

Prácticas poco éticas a evitarEjemplos
Usar el miedo y la vergüenza como una forma de provocar un cambio de comportamiento• Difundir mensajes como "¡Prestad atención! Si no te lavas siempre las manos con agua y jabón después de entrar en contacto con las heces y antes de manipular los alimentos, tu hijo podría morir de diarrea".
Utilizar una presión social excesiva, estigmatizar y victimizar o reforzar los acuerdos sociales opresivos• Juzgar a las personas o etiquetarlas como malas madres/agricultores, etc., cuando no siguen ciertas prácticas.
• Desacreditar públicamente los comportamientos de los grupos minoritarios dentro de la población.
• Acentuar la responsabilidad de las mujeres y las niñas en las prácticas de cuidado sin garantizar un apoyo suficiente y promover la participación de los hombres y los niños.
Prometer más de lo que el comportamiento puede ofrecer• Exagerar los beneficios reales que un comportamiento puede aportar.
• Minimizar los costes de cambiar el comportamiento (tiempo necesario, esfuerzo, desaprobación de los demás, etc.).
Promover un comportamiento con eficacia no probada, impacto débil o baja prioridad• Pedir a las personas que dediquen su tiempo, esfuerzo o recursos a una nueva conducta o práctica para la que no existen pruebas sólidas de eficacia.
Creación de demanda sin una oferta adecuada• Animar a la gente a utilizar productos o servicios de difícil acceso (debido a los costes, la escasa disponibilidad, la distancia, etc.) sin ayudar a mejorar el acceso.
Ignorar los comportamientos positivos ya existentes• Introducir nuevas prácticas sin evaluar y aprovechar los comportamientos positivos, las creencias y los conocimientos existentes.
Cambiar un comportamiento sin tratar de entenderlo primero • Llegar a una comunidad con un plan para cambiar un(os) comportamiento(s) determinado(s) sin hacer un esfuerzo para entender primero por qué las personas lo practican, por qué no pueden cambiarlo o no lo hacen.
Implementar intervenciones culturalmente insensibles• Plantear un tema de manera insensible, poniendo en riesgo a las personas, perjudicando tradiciones importantes que no causan ningún daño.
Poner en riesgo a los informantes durante la investigación formativa• Seguir adelante con los debates y entrevistas sin el consentimiento informado de los participantes.
• Compartir información confidencial de la investigación, incluida la identidad de los participantes, con terceros.